SOBRE MI

Desde siempre tuve muy clara mi profesión. Aprendí con los mejores maestros como Ibarz y Betrián, quienes me iniciaron en este arte de la peluquería. Cuando supe lo suficiente y pude establecerme, abrí una sala en un piso y, con el tiempo, y aunque estos comienzos no fueron fáciles, pude establecerme en un local, que ha ido transformándose hasta lo que es hoy. En el camino he encontrado dificultades, pero también grandes satisfacciones. 
Cada día me esfuerzo para ofrecer a mis clientes la mayor calidad. Me gusta poner toda mi experiencia a su servicio y, con ilusión y empeño, conseguir su satisfacción, pues ese ha sido y es desde siempre mi objetivo.


Pilar Redondo